Era cenozoica

La era Cenozoica, que abarca desde hace aproximadamente 65 millones de años hasta el presente, representa una de las épocas geológicas más significativas de la historia de nuestro planeta. Se caracteriza por un cambio drástico en la dominancia de la vida, pasando por el dominio de los dinosaurios a la supremacía de los mamíferos. Este período se distingue por una serie de eventos climáticos complejos, transformaciones continentales a gran escala y una notable evolución de la flora y la fauna, sentando las bases para la aparición y diversificación del ser humano. El estudio de la era Cenozoica es crucial para comprender la formación de los continentes actuales, la evolución de los ecosistemas y, en última instancia, el impacto de la actividad humana en el sistema terrestre, un impacto que ha dado lugar a la discusión sobre la definición del “Antropoceno”. La era Cenozoica no es simplemente una sucesión de eventos, sino un proceso dinámico de cambio y adaptación que ha moldeado el mundo en el que vivimos.
El Contexto Geológico Precedente: El Mesozoico
Para comprender plenamente la era Cenozoica, es esencial reconocer el contexto geológico que la precedió, la era Mesozoica. Durante este período, que abarcó desde hace aproximadamente 252 hasta 66 millones de años, los supercontinentes Pangea y Gondwana dominaban el planeta. Pangea, un único continente masivo, se estaba fragmentando gradualmente, dando lugar a la formación de las primeras dorsales oceánicas y a la aparición de las primeras cadenas montañosas, como los Alpes y los Himalayas, aunque en una forma mucho más primitiva. La actividad volcánica intensa y la tectónica de placas eran omnipresentes, contribuyendo a la formación de grandes depósitos sedimentarios y a la creación de ambientes geológicos diversos. El evento cataclísmico de la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno, desencadenado por el impacto de un asteroide en la península de Yucatán, marcó el fin del Mesozoico y abrió el camino para la era Cenozoica. Este impacto no solo eliminó a los dinosaurios no avianos, sino que también alteró drásticamente el clima global, generando polvo y aerosoles que bloquearon la luz solar y provocaron un enfriamiento temporal.
El Comienzo de la Era Cenozoica y la Deriva Continental
La transición al Cenozoico se caracterizó por un proceso gradual de deriva continental, impulsado por la actividad tectónica. A medida que Pangea continuaba fragmentándose, los continentes comenzaron a separarse y a desplazarse hacia sus posiciones actuales. El proceso de separación del Atlántico, que comenzó en el límite superior del Cenozoico, fue crucial para la formación de nuevos ambientes marinos y para la evolución de las especies que habitaban estos entornos. La separación de América del resto del continente permitió el desarrollo de ecosistemas únicos y contribuyó a la diversificación de la vida. Además, la separación de India de Eurasia, un evento que comenzó en el límite inferior del Cenozoico, dio lugar a la formación del Himalaya, la montaña más alta del mundo, a través de la colisión entre estas dos placas tectónicas. Este proceso, que aún continúa en la actualidad, ha tenido un impacto significativo en el clima global y en la distribución de las especies.
El Clima Cenozoico: Glaciaciones y Períodos Cálidos
El clima de la era Cenozoica fue notablemente variable, caracterizado por ciclos de enfriamiento y calentamiento a gran escala. Durante el límite inferior del Cenozoico, especialmente durante el Paleógeno temprano, el clima fue significativamente más frío, con la expansión de grandes capas de hielo en latitudes altas. Estas glaciaciones, conocidas como las Glaciaciones del Paleógeno, tuvieron un impacto profundo en la distribución de la vegetación y en la evolución de las especies. La expansión de los casquetes polares y los glaciares alteró los niveles del mar, inundando grandes áreas costeras y creando nuevos ambientes marinos. A medida que avanzaba el Cenozoico, el clima se volvió más cálido, dando lugar a períodos interglaciares de relativa estabilidad. Sin embargo, incluso durante estos períodos cálidos, hubo fluctuaciones climáticas, como el “período cálido medieval”, que se caracterizó por temperaturas globales más altas que las actuales. Estas variaciones climáticas impulsaron la adaptación de las especies y contribuyeron a la diversificación de la vida.
La Evolución de los Mamíferos: La Era de la Dominancia Mamífera
La aparición de los mamíferos en el Cenozoico marcó un punto de inflexión en la historia de la vida en Tierra. Inicialmente, los mamíferos eran pequeños y discretos, ocupando nichos ecológicos vacíos dejados por la extinción de los dinosaurios. Sin embargo, a medida que el clima se volvió más cálido y los ecosistemas se diversificaron, los mamíferos experimentaron una rápida evolución y diversificación. Aparecieron una amplia variedad de formas de vida, desde pequeños roedores y marsupiales hasta grandes herbívoros y depredadores. El desarrollo de la visión tridimensional, la mejora de la capacidad pulmonar y la adaptación a una amplia gama de hábitats permitieron a los mamíferos ocupar una variedad de roles ecológicos. Especies como los tigres dientes de sable (Smilodon) y los mamuts lanudos (Mammuthus) dominaron los paisajes del Cenozoico, mientras que otros mamíferos, como los rinocerontes (Ceratotherium) y los equidna (Equus), se adaptaron a una variedad de entornos. La evolución de los mamíferos sentó las bases para la aparición y diversificación del ser humano.
La Formación de Nuevas Montañas y Cuencas Sedimentarias
Además de la deriva continental y los ciclos climáticos, la era Cenozoica fue testigo de la formación de importantes cadenas montañosas y cuencas sedimentarias. La colisión entre la placa de India y la placa de Eurasia dio lugar a la formación del Himalaya, que ha tenido un impacto significativo en el clima global y en la distribución de las especies. La formación de los Alpes, en el límite entre las placas de Eurasia y África, también se atribuye a la actividad tectónica. Además, la formación de grandes cuencas sedimentarias, como las del Amazonas y el Misisipi, proporcionó hábitats ricos en recursos para la vida animal y vegetal. Estas cuencas se formaron a través de la acumulación de sedimentos transportados por ríos y otros cursos de agua. La formación de estas cuencas ha tenido un impacto duradero en la geografía y la geología de Tierra.
El Impacto del Ser Humano: El Antropoceno
En los últimos cientos de miles de años, la actividad humana ha comenzado a tener un impacto significativo en el sistema terrestre, lo que ha llevado a algunos científicos a proponer la definición del “Antropoceno”. La agricultura, la deforestación, la urbanización y la emisión de gases de efecto invernadero han alterado drásticamente los ecosistemas y el clima global. La extinción de numerosas especies, impulsada por la destrucción de hábitats y la contaminación, es una consecuencia directa de la actividad humana. El impacto del ser humano en el planeta es ahora tan grande que ha cambiado fundamentalmente la trayectoria de la historia geológica. El debate sobre la definición del Antropoceno y las implicaciones de esta nueva era son temas de creciente importancia en la ciencia y la política.
Redacción del artículo
Citar este artículo
Salas, G. (2025). Era cenozoica. Enciclopedia Universal. https://enciclopediauniversal.com/era-cenozoica/
Salas, Gerardo. “Era cenozoica.” Enciclopedia Universal, 2025, https://enciclopediauniversal.com/era-cenozoica/
Salas, Gerardo. “Era cenozoica.” Enciclopedia Universal. Publicado el 08 de noviembre de 2025. https://enciclopediauniversal.com/era-cenozoica/
@misc{salas2025,
author = {Gerardo Salas},
title = {Era cenozoica},
year = {2025},
publisher = {Enciclopedia Universal},
url = {https://enciclopediauniversal.com/era-cenozoica/}
}Licencia y Copyright
Publicado por enciclopediauniversal.com el 8 de noviembre de 2025. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.
Deja una respuesta
Quizá te interese: