Período pérmico

El período Pérmico, que abarcó desde aproximadamente 290 hasta 248 millones de años atrás, representa un capítulo fundamental en la historia de la Tierra y la vida en nuestro planeta. Este período, situado entre el Devónico y el Mesozoico, es conocido por la formación del supercontinente Pangea, un evento geológico y geográfico de proporciones colosales que transformó radicalmente la distribución de los océanos y la atmósfera. Además, el Pérmico es famoso por ser el escenario de la más devastadora extinción masiva conocida, la extinción Pérmico-Triásico, un evento cataclísmico que marcó un punto de inflexión en la evolución de la vida, eliminando aproximadamente el 96% de las especies marinas y el 99% de las terrestres. Este artículo explorará en detalle la historia del período Pérmico, incluyendo su geología, la formación de Pangea, la vida marina y terrestre que prosperó durante este tiempo, y las causas y consecuencias de la extinción masiva que lo cerró.
La Formación de Pangea y la Orogenia Hercínica
La característica más distintiva del período Pérmico es, sin duda, la formación del supercontinente Pangea. Este evento, que comenzó a desarrollarse a finales del período Pérmico, fue el resultado de la convergencia de todos los continentes que existían en ese momento, incluyendo la Gondwana (que eventualmente se convertiría en África, India, Australia, y la Antártida) y la Laurasia (que eventualmente se dividiría en Norteamérica y Eurasia). La orogenia hercínica, un proceso de colisión continental, fue el principal motor de esta formación. Las placas tectónicas, impulsadas por las corrientes de convección en el manto terrestre, se movieron hacia el norte, empujando los continentes uno contra otro. Este choque generó enormes tensiones en la corteza terrestre, dando lugar a la formación de cadenas montañosas extensas, como los Apalaches en Norteamérica y los montes Escandinavos en Europa. La intensidad de la orogenia hercínica varió a lo largo del período, con momentos de intensa actividad seguidos de períodos de relativa calma. El resultado final fue una corteza terrestre considerablemente más gruesa y comprimida, lo que influyó en la circulación de fluidos y la composición atmosférica.
La formación de Pangea no fue un proceso uniforme. La naturaleza de las colisiones y la composición de las placas tectónicas implicaban que algunas áreas experimentaron una mayor actividad orogénica que otras. Por ejemplo, la zona de contacto entre la placa africana y la placa india fue un punto focal de intensa actividad, lo que contribuyó a la elevación de los Himalayas en el futuro, aunque este proceso comenzó en el Pérmico. Además, la formación de Pangea tuvo un impacto significativo en la distribución de los océanos. El cierre de grandes cuencas marinas, como la del Mar de Tethys, alteró las corrientes oceánicas y la distribución de nutrientes, lo que a su vez afectó a la vida marina. La comprensión de la formación de Pangea es crucial para entender la distribución de los recursos naturales, la evolución de los climas y la distribución de las especies a lo largo de la historia de la Tierra.
La Vida Marina en el Pérmico: Diversificación y Adaptaciones
A pesar de la intensa actividad geológica y la formación de Pangea, el período Pérmico fue un período de notable diversificación y adaptación para la vida marina. Después de la extinción del período Devónico, que había eliminado a muchos grupos de animales marinos, la vida marina comenzó a recuperarse y a explorar nuevos nichos ecológicos. Los nautiloideos, cefalópodos antiguos, continuaron prosperando, mostrando una gran variedad de formas y tamaños. Los equinodermos, como las estrellas de mar y las erizos de mar, también experimentaron una diversificación significativa, con el desarrollo de nuevas especies adaptadas a diferentes hábitats. Los peces óseos, que habían sido relativamente poco comunes en el Devónico, se convirtieron en el grupo de vertebrados dominante, mostrando una amplia gama de formas y tamaños, incluyendo especies grandes como el Dimetrodon, un depredador ápice con una característica cresta ósea en forma de vela.
La aparición de reptiles como el Mesosaurio es particularmente notable. Estos reptiles, que alcanzaban tamaños considerables, se caracterizaban por sus cuerpos alargados y sus crestas dorsales, y se cree que desempeñaron un papel importante en la cadena alimentaria marina. El estudio de los fósiles de reptiles del Pérmico ha sido fundamental para comprender la evolución de los reptiles y su transición a la vida terrestre.
Además de estos grupos dominantes, el período Pérmico también vio la presencia de una gran variedad de invertebrados marinos, incluyendo moluscos, crustáceos y gusanos. La vida marina del Pérmico fue un ecosistema dinámico y complejo, impulsado por la adaptación y la competencia entre las diferentes especies. La recuperación de la vida marina después de la extinción del Devónico demuestra la resiliencia de la vida en la Tierra.
La Vida Terrestre: Arcosaurios, Insectos y Gimnospermas
La vida terrestre en el período Pérmico estuvo dominada por los arcosaurios, un grupo diverso de reptiles que incluía depredadores como el Spinosaurus (aunque su presencia es más debatida) y herbívoros como el Plateosaurus. Estos arcosaurios se adaptaron a una amplia gama de hábitats, desde las selvas tropicales hasta las llanuras abiertas. Los insectos también experimentaron una evolución significativa durante este período, con el desarrollo de especies más grandes y complejas, algunas de las cuales alcanzaban tamaños considerables. Estos insectos desempeñaron un papel importante en la polinización de las gimnospermas, que eran las plantas dominantes en la Tierra en ese momento. Las gimnospermas, como los coníferos y las cicadáceas, eran plantas de hoja perenne que se adaptaban a las condiciones ambientales variables del Pérmico.
La flora del Pérmico estaba compuesta principalmente por bosques y selvas, aunque también existían áreas de pradera y estepa. La diversidad de las gimnospermas era considerable, y algunas especies se adaptaron a las condiciones áridas del interior de Pangea. La relación entre los arcosaurios, los insectos y las gimnospermas fue un sistema ecológico complejo y dinámico.
Los arcosaurios se alimentaban de insectos y gimnospermas, mientras que los insectos polinizaban las gimnospermas. La extinción masiva del Pérmico-Triásico tuvo un impacto devastador en la vida terrestre, pero la vida se recuperó gradualmente, dando lugar a la evolución de los dinosaurios en el Triásico. El estudio de la vida terrestre del Pérmico proporciona información valiosa sobre la evolución de los animales y las plantas, y sobre la adaptación de la vida a las condiciones ambientales variables.
La Extinción del Pérmico-Triásico: Causas y Consecuencias
La extinción masiva del Pérmico-Triásico, que ocurrió al final del período Pérmico, es uno de los eventos más devastadores en la historia de la vida en la Tierra. Se estima que eliminó aproximadamente el 96% de las especies marinas y el 99% de las terrestres. Las causas exactas de esta extinción siguen siendo objeto de debate, pero la evidencia sugiere que fue causada por una combinación de factores, incluyendo la intensa actividad volcánica, la liberación de gases tóxicos, el impacto de un asteroide y la alteración de los ecosistemas.
La actividad volcánica en las Trampas Variegadas de Columbia, en lo que hoy es Canadá, fue particularmente intensa durante este período. Estos volcanes liberaron grandes cantidades de dióxido de azufre y otros gases tóxicos a la atmósfera, lo que provocó un enfriamiento global y la acidificación de los océanos.
Además, se cree que el impacto de un asteroide en la Península de Yucatán contribuyó a la extinción, causando terremotos, tsunamis y la liberación de polvo a la atmósfera, lo que bloqueó la luz solar y alteró el clima. La combinación de estos factores creó un ambiente extremadamente hostil para la vida, lo que llevó a la extinción masiva.
Las consecuencias de la extinción del Pérmico-Triásico fueron profundas y duraderas. La desaparición de la mayoría de los grupos de animales y plantas permitió que los dinosaurios, que habían sido relativamente poco comunes en el Pérmico, se convirtieran en los vertebrados dominantes en el Triásico. La extinción también alteró la composición de los ecosistemas, dando lugar a una nueva fase en la evolución de la vida en la Tierra.
El estudio de la extinción del Pérmico-Triásico es crucial para comprender los procesos que pueden conducir a la extinción masiva y para evaluar los riesgos que enfrentamos hoy en día, como el cambio climático y el impacto de los asteroides.
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Rocha, M.P. (2025). Período pérmico. Enciclopedia Universal. https://enciclopediauniversal.com/periodo-permico/
Rocha, María Paz. “Período pérmico.” Enciclopedia Universal, 2025, https://enciclopediauniversal.com/periodo-permico/
Rocha, María Paz. “Período pérmico.” Enciclopedia Universal. Publicado el 30 de noviembre de 2025. https://enciclopediauniversal.com/periodo-permico/
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Publicado por enciclopediauniversal.com el 30 de noviembre de 2025. El titular ha publicado este contenido bajo la siguiente licencia: Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual (CC BY-NC-SA). Esta licencia permite a otros remezclar, adaptar y construir sobre este contenido de forma no comercial, siempre que den crédito al autor y licencien sus nuevas creaciones bajo los mismos términos. Al publicar en la web se debe incluir un hipervínculo a la URL fuente original.
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